Alteraciones del Movimiento

Las alteraciones del movimiento no son una cuestión ajena para aquellas personas que realizan deporte, sino todo lo contrario. Shirley Sahrmann, doctora en Medicina y fisioterapeuta,  nos cuenta esto:

Una de las características más sorprendentes del funcionamiento muscular que resulta evidente para aquellos que realizan tests musculares manuales específicos es la presencia de debilidad incluso en las personas que de forma regular realizan actividad física. Una presunción mantenida con frecuencia es que la participación en las actividades diarias o en algún deporte supone una demanda adecuada para todos los músculos, asegurando su normal desarrollo.

 

Esto nos da pie para volver sobre algo que siempre recordamos, los deportes no son, necesariamente, sinónimo de salud. La práctica deportiva, por la naturaleza de sus gestos técnicos y la competición, entre otras cosas, generan disfunciones, sobre-activaciones, inhibiciones y muchas otras circunstancias, las cuales se ven potenciadas por la híper-especialización, que a lo largo del tiempo pueden llegar a ser lesivas si no se realiza un adecuado trabajo de complementación.

 

Sahrmann describe que los músculos que con mayor frecuencia se encuentran debilitados (quizás les suenen conocidos varios…) son la porción de fibras inferiores del trapecio, el oblicuo externo del abdomen, el glúteo mayor y el glúteo medio.

 

Esto no es algo nuevo para los que estamos en el mundo del deporte. Sabemos que el exceso de activación de los rotadores internos del hombro (ya sea por exceso de patrones de empuje) afecta al trapecio inferior. Muchas veces los deportistas (y sus entrenadores) pasan mucho tiempo trabajando el core en el plano frontal (crunchs, sit ups) y no prestan la misma atención al plano sagital (oblicuos). La falta de preparación física de base y acondicionamiento provoca que personas sin historial deportivo previo comiencen a entrenar/competir en un nivel con demandas elevadas sin haber resuelto problemas de la vida cotidiana como la amnesia glútea y el posible acortamiento de los aductores de la cadera (debilidad en el glúteo medio).

 

El test muscular manual de extensión de cadera en decúbito prono es uno de los tests que nos pueden ayudar a detectar algún tipo de alteración del movimiento. Acostados “boca abajo” debemos elevar una pierna del suelo, lo que haríamos es extender la cadera. Una forma de sencilla de evaluación sería pedirle a un compañero que a través del tacto, una mano en el glúteo y una mano en los isquiotibiales, determine que grupo muscular se contraer primero. En caso que el glúteo se contraiga primero el movimiento se está desarrollando de forma correcta, caso contrario, o sea los isquiotibiales se contraen primero, estamos en presencia de una alteración del movimiento.

 

Sencillamente si el glúteo tracciona de su inserción (distal) en el fémur nos garantiza que la cabeza del fémur está bien posicionada (estable)  en el acetábulo durante la extensión de la cadera. Ahora si, por ejemplo en los corredores de largas distancias, el glúteo y el psoas se encuentran debilitado y consecuentemente los femorales e isquios son dominantes, lo que sucede es que al estar la inserción (distal) de los isquiotibiales (no así del bíceps femoral) en la tibia (más alejada de la cadera) no hay existe la estabilidad necesaria en la cabeza del fémur (extremo proximal). Esto estresa la capsula articular provocando diversos problemas (estas condiciones suelen asociarse con la coxalgia).

 

Fuente:

Sahrmann, S. (2006). Diagnóstico y tratamiento de las alteraciones de movimiento (Vol. 88). Editorial Paidotribo.

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