Condiciones Médicas comunes en Atletas: Efectos, Tratamiento y Recuperación

Introducción

A diferencia de las típicas lesiones deportivas, las condiciones médicas no son siempre inmediatamente aparentes. El último libro de Cuppett & Walsh (2017) lo indica bien, cubriendo las condiciones médicas más comunes en los atletas sobre el sistema corporal, sus mecanismos de adquisición, signos, síntomas, diagnósticos diferenciales, remisión, tratamiento y criterios de vuelta a la práctica.

Vamos a revisar los puntos más importantes de algunas condiciones sobre las que trabajaron los autores.

 

Asma

Las enfermedades de las vías respiratorias son la condición respiratoria crónica más encontrada en atletas. Muchos términos son usados usualmente para describir las enfermedades de las vías respiratorias, especialmente si aún no se ha alcanzado un diagnóstico definitivo. El asma, el asma inducido por el ejercicio y la broncoconstricción inducida por el ejercicio son las enfermedades de las vías respiratorias más comunes. Muchas fuentes utilizan estos términos de forma intercambiable porque se presentan clínicamente con muchos signos y síntomas similares. Sin embargo, específicamente la broncoconstricción inducida por el ejercicio es utilizada para describir un angostamiento de las vías respiratorias reversible, transitorio inducido por el ejercicio y puede ocurrir en una persona, sufra o no de asma.

 

El ejercicio da lugar a la broncoconstricción pero no induce el síndrome clínico del asma. El asma es un trastorno pulmonar caracterizado por una obstrucción reversible de las vías respiratorias que resulta de una hiperreactividad; también es referida como un espasmo de las vías respiratorias. Los alergénicos, el estrés o ansiedad, el fumar u otros contaminantes ambientales, temperaturas ambientales bajas e incluso el ejercicio son comunes disparadores de la hiperreactividad.

 

La regla de oro  es que el asma ocurre fuera de la actividad agotadora o el ejercicio agotador y generalmente tiene dos componentes que llevan a la obstrucción: inflamación y espasmo. La inflamación, caracterizada por un edema mucoso y aumento de las secreciones, junto con el broncoespasmo de la musculatura, resulta en un aumento de la resistencia de las vías respiratorias y un flujo de aire obstruido.

 

El asma suele comenzar en la niñez y tiene varios grados de severidad y progresión. Algunas personas necesitan de medicinas orales o inhaladas diarias, mientras que otras necesitan solo tratamiento esporádico o intermitente. Muchos pacientes no tienen síntomas asmáticos excepto durante el ejercicio extenuante. A pesar de varias presentaciones del asma, puede ser peligroso para la vida si no se trata de forma prematura y adecuada.

 

Muchos atletas profesionales sufren de asma. Estos incluyen a deportistas como Paul Scholes y David Beckham, Dennis Rodman, Paula Radcliffe, Rebbeca Adlington y Sir Ian Botham.

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Signos y Síntomas

Los pacientes con enfermedades de las vías respiratorias (asma, asma inducido por el ejercicio o broncoconstricción inducida por el ejercicio) experimentan episodios de ataques paroxísticos (que inician y terminan de forma brusca) de falta de aliento y jadeos, como así también otros síntomas, como rigidez del pecho y tos seca. Estos episodios pueden ser transitorios, pueden durar entre unos pocos minutos hasta horas, o prolongarse incluso por días. Muchos ataques están asociados con dificultad respiratoria y taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria). El jadeo puede ser audible en algunos casos. Los casos leves pueden presentar solo una tos crónica (una variante del asma con tos).

En la examinación, la frecuencia respiratoria y cardíaca ambas pueden aumentar, dependiendo de la severidad de la condición. En particular, el uso de los músculos accesorios de la respiración puede ser vistas durante las dificultades respiratorias. Durante la auscultación (escuchar los sonidos de la respiración) se pueden identificar los jadeos, particularmente durante la expiración.

Retorno a la participación deportiva

Aunque el ejercicio agotador puede provocar trastornos de las vías respiratorias, varios estudios muestran que el ejercicio regular y la mejora de la condición física (específicamente la función pulmonar) pueden reducir los síntomas e irritabilidad de las vías respiratorias.

En general, los atletas con asma leve pueden participar en la mayoría de los deportes. Sin embargo, debido a que las temperaturas ambientales frías son conocidas por exacerbar los síntomas del asma, muchos atletas con asma prefieren participar en deportes donde la competición se realice en temperaturas aclimatadas o tibias, como varias modalidades de atletismo. Los individuos con asma moderado y severo probablemente no participen en actividades atléticas vigorosas porque la enfermedad usualmente limita su rendimiento. Los atletas con exacerbación agudas de la enfermedad deberían abstenerse de la actividad hasta que el ataque agudo se resuelva y no necesiten más atención médica.

Termorregulación (condiciones de calor y frío)

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Los atletas tienen que rendir en una variedad de condiciones climáticas. Las preocupaciones sobre la termorregulación deben ser consideradas, especialmente en atletas que participen en deportes de exterior con temperaturas calurosas o frías.

El enfriamiento por evaporación es el mecanismo de pérdida de calor más efectivo que tiene el cuerpo, proveyendo más del 80% de la pérdida de calor del cuerpo del atleta. Aquellos con lesiones de la médula espinal no pueden depender de su sistema nervioso autónomo para bajar su temperatura central al regular el flujo sanguíneo. Además, la transpiración es usualmente afectada debajo del nivel de la lesión de la médula espinal, requiriendo que el cuerpo del atleta cuente con menos superficie para el enfriamiento por evaporación. Por lo tanto, los atletas con lesiones de médula espinal están un mayor riesgo de enfermedades por calor que sus compañeros.  Los atletas con tetraplejia y aquellos con lesiones sobre T6 (la vértebra dorsal número 6) son especialmente vulnerables a las enfermedades por calor porque no pueden aumentar su pulso cardíaco para sostener mantener el gasto cardíaco cuando la sangre debe circular a los músculos y la piel.

De igual forma, en condiciones frías, estos atletas sufren la falta de mecanismos de calentamiento normales, como la Piloerección, el temblequeo y la derivación cardíaca. La falta de la masa muscular trabajando debajo del nivel de la lesión contribuye a los problemas de regulación de temperatura. Incluso con temperaturas de alrededor de 10 °C, estas pueden representar problemas para los atletas con una lesión cervical o torácica alta. La afección o ausencia de sensaciones intensifica el riesgo de hipotermia porque estos atletas pueden no ser conscientes de la pérdida de calor corporal. Los atletas con lesiones de médula espinal son particularmente susceptibles al frío. El atleta, el entrenador deportivo, los Coaches y demás miembros del equipo deben estar atentos no solo a las condiciones ambientales sino también a las vestimentas inadecuadas, los niveles prolongados de inactividad durante la competición, una entrada en calor inadecuada y la deshidratación.

Signos y Síntomas

Reconocer de forma prematura los signos y síntomas de alerta de la deshidratación es crucial para prevenir complicaciones severas del estrés del calor. Los signos y síntomas incluyen sed, irritabilidad, fatiga, dolor de cabeza, debilidad, torpeza, disminución del rendimiento, propulsión de la silla de ruedas errática, piel enrojecida, sensación de calor en la cabeza o el cuello, vómitos, náuseas y discomfort general. En atletas sanos el frío y los calambres musculares son comunes.

La deshidratación puede también ocurrir en situaciones de hipertermia durante un clima frío o cuando la hipotermia también existe. La deshidratación causa un volumen de sangre reducido, resultando en menos fluido disponible para enfrían o calentar los tejidos. Las bajas temperaturas acentuadas por los vientos y la humedad puede representar un mayor problemas para cualquier atleta pero especialmente para los atletas con lesiones medulares, que carecen de los mecanismo normales de calentamiento.

Hipertermia

La hipertermia ocurre cuando la temperatura corporal de una atleta se eleva y se mantiene por encima de los normal (37 °C para arriba) debido al fallo del cuerpo en la termorregulación. Las formas más severas de hipertermia son los golpes de calor, una emergencia que compromete la vida de los atletas caracterizada por en la población sana por una temperatura central de más de 40.5°C, un rápido aumento del puso también se hace evidente (160 a 180 latidos por mínuto). El síntoma principal del golpe de calor es la disfunción del sistema nervioso central. Otros síntomas son similares a aquellos asociados a las conmociones cerebrales, como la confusión, agitación, comportamiento o lenguaje inapropiado, apatía, emociones vacilantes, estado de inconsciencia parcial y coma o muerte si no es tratado adecuadamente.

Estos factores contribuyen a las enfermedades relacionadas con el calor:

  • Condiciones húmedas o calurosas
  • Enfermedad reciente
  • Inhabilidad para transpirar
  • Falta de aclimatación a la temperatura
  • Entrenamiento de alta intensidad
  • Deshidratación
  • Vestimenta de colores oscuros
  • Uso de medicamentos o suplementos
  • Falta de estado físico
  • Motivación excesiva
  • Comportamientos riesgosos (falta de sueño, ingesta de alcohol)
  • Cantidad y tipo de vestimenta o equipamiento que pueda afectar la evaporación

Tratamiento y retorno a la participación

Para la hipertermia, el atleta debe ser trasladado hasta un área con sombra o más fría, la vestimenta debe ser aflojada, el equipamiento removido, se deben administrar los fluidos orales y el enfriamiento es logrado con agua fría. Los fluidos intravenosos son administrados si el atleta no está siendo coherente. Si se sospecha golpe de calor, las medidas de emergencia para reducir la temperatura del atleta (aplicación de agua fría con una esponja y abanicar el cuerpo con una toalla, por ejemplo) son realizadas primero, luego el atleta debe ser transportado para cuidados de emergencia más avanzados. Aunque la inmersión en una bañadera de hielo ha sido recomendada para atletas sanos, este tratamiento debe ser usado con cuidado para atletas con lesiones de médula espinal, especialmente una lesión de alto nivel debido a que el sistema Termoregulatorio está afectado. El enfriamiento podría ocurrir muy rápidamente.

El tratar la hipotermia involucra administrar fluidos calientes, trasportar al atleta a un ambiente más caluroso, remover las prendas húmedas inmediatamente y reemplazarlas con ropa seca y caliente. El uso de almohadillas de calor o botellas de agua caliente en áreas paralizadas debe ser evitado debido a que usar calor en áreas sin sensaciones está contraindicado.

Prevención

Las enfermedades relacionadas con el calor son completamente prevenibles. La disponibilidad de una hidratación correcta y técnicas de rehidratación apropiadas, una adaptación óptima a las condiciones ambientales y el vestir prendas apropiadas además de estar atento a cualquier evento relacionado con las enfermedades relacionadas con el calor pueden prevenir la hipertermia.

Prevenir la hipotermia incluye alentar al atleta para que bebe fluidos, caliente apropiadamente, vista prendas adecuadas y cambie sus vestimentas húmedas inmediatamente después del ejercicio.

Cuidados especiales para adolescentes y atletas maduros

Los niños tienden a absorber más calor de lo que los rodea, tener menor capacidad de sudoración y producir un calor metabólico por unidad de masa mayor al de los adultos. Por lo tanto, el tiempo e intensidad de ejercicio debe ser reducido cuando las condiciones ambientales son extremas. Además, los Coaches deben asegurarse de que los chicos tengan de 10 a 14 días para aclimatarse.

Los adultos mayores pueden presentar menor niveles de condición física, masa corporal magra y potenciales enfermedades crónicas. Ellos pueden usar medicaciones prescriptas, lo que puede afectar su reacción con el ambiente. Los entrenadores deben chequear el estado físico, la correcta aclimatación y frecuencia de ingesta de fluidos, como también consultar con el médico del atleta sobre las medicaciones.

 

Fuente:

Cuppett, M., & Walsh, K. (2017). General Medical Conditions in the Athlete-E-Book. Elsevier Health Sciences.
Recuperado de: https://humankinetics.me/2017/07/20/common-medical-conditions-in-athletes/amp/

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