Consideraciones para la Mujer y el Entrenamiento (2): El Suelo Pélvico (Pelvic Floor)

Introducción

Una presentación de Wegener, L. (2017) en el Simposio de la OhioHealth sobre la consideración para la mujer atleta presenta como objetivos entender la incidencia de la disfunción de suelo pélvico en esta población. Identificar al suelo pélvico como un grupo muscular perteneciente al core y cómo trabajar de forma óptima la disfunción del suelo pélvico en las atletas.

Como funciones del suelo pélvico nos encontramos con las siguientes:

  • De soporte
  • Esfinteriano
  • Sexual
  • De estabilidad

Anatomía del Suelo Pélvico

La disfunción del suelo pélvico

Entre los perjuicios más comunes relacionados con la disfunción del suelo pélvico nos encontramos con la incontinencia o pérdida involuntaria de la orina con un aumento de la presión intraabdominal.

La incidencia de esta situación aumenta con la edad, el número de embarazos concretados (parity), consumo de cigarrillo y la tos crónica. Además, las mujeres se encuentran en un riesgo elevado durante y después del embarazo, y la incontinencia urinaria en etapas tempranas de la vida se reconoce como un predictor de incontinencia urinaria a futuro.

En atletas encontramos que entre un 28 – 80 % presentan incontinencias urinarias. Atletas de trampolín con la mayor tasa (72-80%), nadadoras con datos de un solo estudio (50%), tri atletas del orden de 37-28%. La incidencia aumenta con los años de entrenamiento y la cantidad de entrenamiento semanal (más de 7 horas/semana). También al final de la temporada de entrenamiento el riesgo aumenta.

Respecto de los diferentes tipos de deportes, aquellos que son de alta impacto son un factor de riesgo, así como los desordenes alimenticios. En relación a esto, la incontinencia fecal se presente 3 veces más en deportes de alto impacto que en aquellos de baja impacto.

En un análisis ambientado sobre esta disfunción podemos decir que un correcto funcionamiento del core debería estar dado por un trabajo en conjunto del transverso del abdomen (delante), el suelo pélvico (abajo), el diafragma (arriba) y el multifidus (atrás).

Es importante decir que un atleta fuerte no implica necesariamente que tenga un suelo pélvico funcional. Se han identificado aumentos de la función del suelo pélvico durante la carrera, comparado con el estar de pie. La clave del funcionamiento óptimo de suelo pélvico es que este sea capaz de contraerse y relajarse.

La fatiga del suelo pélvico se presenta en entrenamientos a los 90 minutos, se identifica como un descenso de la contracción voluntaria máxima y el tono muscular en reposo.

Frente a todo lo planteado las recomendaciones nos dicen que los atletas de alta impacto necesitan añadir el entrenamiento del suelo pélvico a sus rutinas de entrenamiento. Muchos estudios demuestran que el entrenamiento del suelo pélvico es un tratamiento efectivo para reducir las incontinencias de urgencia y estrés.

Sin embargo, actualmente los atletas no trabajan el suelo pélvico de forma específica. Aumentar la fuerza del este grupo muscular disminuye la frecuencia y cantidad de episodios de incontinencias.

Entrenamiento del suelo pélvico

Es importante la educación de parte de entrenadores y atletas, y entender que las incontinencias nunca son algo normal, y deben ser tratadas. Esto debe representar un trabajo de difusión de parte de Coaches, médicos, fisioterapeutas, kinesiólogos, instructores, técnicos deportivos, personal Trainers y atletas.

Debido a su alta incidencia, se debería asumir que la mayoría de atletas sufre de esta condición, y de esta forma incorporar el trabajo de suelo pélvico en el entrenamiento del core, no solo a modo correctivo, sino también como trabajo de prevención.

Es importante comenzar con una aislación del suelo pélvico, y a modo orientativo el 50% de los atletas van a poder realizar de forma correcta este trabajo con instrucciones verbales. Existe una relación entre el trabajo del transverso del abdomen y el suelo pélvico por lo que pedir que se tensione el primero podría ser una forma de aprender a controlar el segundo.

 

Se debe dar prioridad al trabajo del suelo pélvico y el transverso del abdomen, se debe respetar una respiración normal y controlada durante la ejecución de los ejercicios. La metodología debe ir de ejercicios realizados de manera controlada y luego pasar a un control más veloz de la musculatura, como así también comenzar con ejercicios simples y luego continuar con los más complejos.

Conclusión.

Se debe asumir que este problema afecta a una gran cantidad de atletas femeninos, generar un entorno de confianza que permita realizar preguntas sobre el tema. Independientemente de lo primero, se debe añadir el trabajo de suelo pélvico en los entrenamientos del core. Y en caso de ser necesario recurrir a fisioterapeutas y kinesiólogos especialistas en el trabajo del suelo pélvico.

Fuente:

Kurtenbach, A., Wegener, L., & Krumlauf, L. (2017). Mini Symposium: Considerations for the Female Athlete.

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