Minerales: Calcio

Introducción

El calcio es el mineral más abundante del organismo. Representa el 2% del peso corporal y el 39% de los minerales corporales totales. El 99% del calcio está en el esqueleto, formando los huesos y dientes. El 1% restante está en el plasma participando en la regulación de funciones metabólicas importantes, del cual el 45 % está ligado a proteínas principalmente la albúmina, y el 47% está como calcio libre.

Además de la función primordial en el desarrollo y mantenimiento del esqueleto, el calcio participa en funciones vitales como la coagulación sanguínea, contracción y relajación musculares, regulación de la función del músculo cardíaco, permeabilidad de membranas, trasmisión nerviosa, liberación y activación de enzimas y hormonas.

Absorción y Metabolismo:

El calcio se absorbe principalmente en el duodeno proximal donde prevalece un medio ácido y su absorción se reduce, en gran medida, en la parte inferior del tracto intestinal donde los contenidos son alcalinos. Por lo general, sólo se absorbe del 20 al 30% del calcio ingerido, y algunas veces tan solo el 10%. La tasa de absorción de calcio aumenta, pudiendo llegar a un 75% en situaciones como embarazo, lactancia y en el crecimiento.

 

Alimentos fuente:

La leche, el yogur y el queso son los alimentos fuentes de calcio por excelencia. Si el consumo de los mismos es escaso resulta difícil cubrir las cantidades recomendadas. Entre los vegetales, las hojas de color verde oscuro poseen también importantes cantidades de calcio, aunque la biodisponibilidad es menor debido a la presencia en los mismos de ácido oxálico. Los pescados que se consumen con espinas, como sardinas, cornalitos, caballa, constituyen otra alternativa para aumentar la ingesta de calcio.

El calcio absorbido comienza a formar parte del pool circulante extracelular, de allí es captado por todos los tejidos, especialmente por el hueso.

Por otro lado, el hueso, se forma y reabsorbe en forma constante. La masa ósea resulta de las complejas interacciones entre las células osteoclásticas (de resorción) y las osteoblásticas (formadoras). Dependiendo de la edad y el estado fisiológico del individuo será el proceso que predomine.

Durante los períodos de crecimiento y hasta la tercera década de la vida el depósito de calcio en el hueso supera a la resorción. La masa ósea máxima se alcanza entre los 25 y los 35 años. Alrededor de los 40 años la masa ósea comienza a disminuir con un ritmo de pérdida del 1,2%/año, la resorción ósea supera la formación, lo que lleva a pérdida de masa ósea, fenómeno que debe tratar de evitarse para prevenir osteoporosis y su consecuencia, las fracturas.

 

En la mujer posmenopáusica se acelera la tasa de pérdida ósea, debido a la caída de las concentraciones de estrógenos séricos pudiendo provocar una disminución de hasta el 50% de la masa ósea durante el transcurso de su vida.

 

Factores que incrementan la absorción del calcio:

  • Aquellos que aumentan las necesidades tales como el crecimiento, embarazo, lactancia, la deficiencia de calcio y el aumento en los niveles de ejercicio.
  • La vitamina D en su forma activa 1,25 (OH)2 D3 estimula la absorción intestinal.
  • El ácido clorhídrico que se secreta en el estómago favorece la absorción del calcio.
  • La lactosa estimula la absorción del calcio
  • La absorción de calcio es mayor cuando las ingestas proteicas son moderadas a altas que cuando las mismas son bajas. Sin embargo si la cantidad de proteínas es muy elevada la excreción de calcio aumenta.

Factores que disminuyen la absorción del calcio:

  • La carencia o una cantidad insuficiente de vitamina D en su forma activa.
  • El ácido oxálico presente en la espinaca, acelga, remolacha y cacao, el ácido fítico, que se encuentra principalmente en la cáscara de los granos de cereales, y la fibra.
  • Medicamentos que pueden contribuir a la pérdida ósea. Por ejemplo: los corticosteroides, antiácidos, ciertos antibióticos y anticonvulsivantes, diuréticos, hormonas tiroideas, entre otros.
  • La vejez, que se caracteriza por una disminución de la eficacia de absorción y una menor respuesta adaptativa para la disminución de la captación.
  • La mala absorción de grasas. La absorción de calcio disminuye debido a la formación de jabones de calcio y ácidos grasos.
  • La presencia de cantidades elevadas de fósforo en la alimentación disminuyen la absorción al formar compuestos insolubles.

Consecuencias de la deficiencia de calcio:

La deficiencia de calcio a largo plazo y desde etapas tempranas de la vida, trae como consecuencias deformidades óseas, como osteomalacia, raquitismo, osteopenia y osteoporosis.

 

 

Evidencia científica disponible respecto al consumo de calcio y efectos sobre la salud:

La evidencia científica señala una fuerte asociación entre baja ingesta de calcio y disminución de la densidad mineral ósea (DMO). Por lo tanto, la ingesta adecuada de este mineral puede tener impacto en la reducción del riesgo de fracturas originadas por osteoporosis. Se estima que un incremento de masa ósea del 10% podría reducir el riesgo de las fracturas en un 50%.

 

Realidad Argentina respecto al consumo de calcio:

La evidencia señala que la ingesta en Argentina se encuentra por debajo de las recomendaciones. Según las encuestas nacionales y estudios locales, la ingesta inadecuada de calcio ronda el 94% de la población, con un consumo medio de 367 mg/día. Al igual que el consumo de suplementos de calcio que eran consumidos por menos del 1% de la población a la que le fueron indicados.

Por otro lado la educación, la disponibilidad de alimentos fortificados con calcio y vitamina D puede resultar de gran ayuda para la prevención de enfermedades relacionadas con un consumo inadecuado de calcio.

Mantener un nivel adecuado de vitamina D es fundamental para una nutrición adecuada de calcio, esta vitamina favorece la absorción intestinal, reabsorción renal y depósito en el hueso del mineral acompañada de una exposición moderada a los rayos solares. El ejercicio físico de sobrecarga, es de gran relevancia para la salud ósea y la prevención de fracturas.

 

Recomendación establecida por consenso:

Aporte de calcio total correspondiente a 1000 mg/día, para la población objetivo representada por la unidad de consumo. Se utilizaron como referencia las tablas de ingestas dietéticas de referencia elaboradas por el Food and Nutrition Board, Institute of Medicine, National Academies of Science (NAS/USA) por ser las más actualizadas y siendo, que en el caso de los micronutrientes, la recomendación no depende principalmente de las características étnicas de la población sino que son universales.

GRUPO ETARIO RECOMENDACIÓN mg/día
1-3 años 700
4-8 años 1000
Adolescentes 1300
Adultos 19 hasta los 50 años (incluye embarazadas y mujeres en lactancia) 1000
Hombres adultos hasta los 70 años 1000
Adultos mujeres y varones mayores de 50 años a mayores de 70 años 1200

Fuente:

Ministerio de Salud de la Nación. Guías Alimentarias para la Población Argentina, Buenos Aires 2016.

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